El mundo tecnológico se caracteriza por el
vertiginoso cambio en el que siempre está
envuelto. Los cambios se suceden con una
rapidez de relámpago, mientras que los
usuarios tratan de adaptarse a marchas
forzadas a la imposición del mercado,
resistiéndose al cambio de sus hábitos y
usos de los sistemas de información.
Los procesadores se suceden con anuncios
mensuales de nuevos modelos, características
y velocidades, las cámaras baten constantemente
las marcas de megapixeles y
valores de zoom y en general las distintas
versiones del software evolucionan a la
misma velocidad.
Pero los cambios esenciales, los cambios
que pueden suponer una nueva revolución
en la utilización de los sistemas de información,
son más pausados y lentos.
Podríamos considerar que el último gran
cambio esencial en los sistemas de información
fue la irrupción de Internet, tanto
en nuestras actividades personales como
empresariales y es cierto que todavía,
Internet, tiene muchísimo recorrido y que
la utilización del mismo hoy día, es ínfima
para la enorme y gran variedad de
utilidades que irán apareciendo en el
futuro.
Pero una revolución, posiblemente de
igual magnitud y apoyada en esta última,
esta irrumpiendo entre nosotros, y me
refiero a la movilidad.
Los conceptos de oficina tradicional, de
lugar de trabajo, de atadura física a los
mismos van a desaparecer o desdibujarse
con el tiempo. Nuestra productividad va a
crecer de forma significativa y aparecerán
multitud de nuevas posibilidades que nos
ayudarán en nuestra actividad enormemente.
La posibilidad de poder acceder a cualquier
información de la empresa en cualquier
lugar y ocasión, se está generalizando,
las redes UMTS de tercera generación lo
hacen posible, el estar conectados en todo
momento y lugar con nuestra empresa. La
aparición de dispositivos cada vez más
integrados con las distintas características
que necesitamos, es patente con las PDAs
con teléfono, blackberrys y teléfonos con
tecnología symbian incorporada.
Poder acceder con dispositivos de mano a
cualquier información, recibir los correos
electrónicos en tiempo real, consultar
bases de datos o navegar por Internet son
posibilidades que nos brinda hoy la movilidad.
Curiosa es 'la tendencia que se observa, del
impacto y gran crecimiento exponencial
que está ocurriendo con los dispositivos
Blackberry. De tecnología canadiense, las
blackberrys son un híbrido de teléfono y
pda. Las mismas, de aspecto algo tosco y
muy lejos de los móviles ultraligeros de
ultima generación, con sonidos multipolifónicos
con cámaras integridades de 2
megapixeles, están revolucionando el mercado
con su sencillez y gran funcionalidad.
Su excelente gestión de correo electrónico
en tiempo real, la sincronización con los
gestores de información personal, la posibilidad
de navegación, la integración del
teléfono en el mismo y la excelente duración
de su batería, de una semana, lo han
convertido en un dispositivo cada vez más
utilizado por miembros de la empresa que
necesitan estar siempre comunicados.
Pero la revolución de la movilidad solo
está en sus comienzos. La aparición de
Internet v6, posibilitará el crecimiento
exponencial de servicios interconectados,
facilitará enormemente la proliferación
de accesos a cualquier tipo de información
empresarial o profesional desde cualquier
lugar. La mejora de la velocidad de
las comunicaciones (como con la tecnología
WIMAX que puede suponer un gran
perjuicio económico para las operadoras
tradicionales actuales), la interconexión
en cualquier lugar posibilitará incluso
que el concepto de sistema operativo personal instalado en una máquina desaparezca.
De hecho por las informaciones que circulan
por Internet, es muy probable que
GOOGLE, esa fantástica herramienta que
además nos sorprende con innovaciones
constantes, esté desarrollando lo que sería
un entorno de trabajo totalmente remoto y
accesible desde cualquier lugar, que puede
revolucionar el concepto de la informática
actual.
En definitiva, los cambios que se pueden
producir pueden ser muy sustanciales, y
aunque parezca que los mismos pueden
ser ajenos o no afectarnos en nuestra actividad
cotidiana, acaso ¿ nuestra productividad
sería la misma que la de hoy, sin
móvil o sin, por ejemplo, la posibilidad de
realizar operaciones bancarias a través de
Internet?
Evidentemente NO, Y al igual que estos
cambios, que se produjeron tiempo atrás y
que hemos incorporado a su rutina diaria,
los cambios venideros cambiarán nuestra
forma de interaccionar con los sistemas de
información y mejoraran de forma significativa
nuestra interrelación con la tecnología
y, en definitiva, podremos incorporar
cambios en nuestra vida que hoy ni nos
planteamos o imaginamos. Todo llegará.
Javier Pita Lozano
(javierpita@neosistec.com)
Miembro del Consejo Directivo de RASI.
Consejo General de Colegios de Economistas.
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